recorres toda la bajada y la subida de la vida.
En lo alto de la montaña, a la orilla del río,
en el rostro de un Sioux, de un obrero del altiplano boliviano,
en las hormigas del Orinoco, en las calles de Bratislava.
Paséate por tus palabras, tus pensamientos. Cada calle de este mundo,
es una idea propia de tu imaginación. Cada elemento básico, cada gemido,
lloriqueo, sonrisa, grito... el original silencio que recaudas cuando vas a un
funeral. La mirada que aplicas cuando ves ya casi bajo tierra a ese ser querido,
ser cubierto por la misma tierra que pisas, en la que unos días después,
depositarás basura, sembrarás una flor, una semilla de pimentón.
Cien mil y un segundos, millonésimas de parpadeos, infinitos pálpitos..
aunque he escuchado que tenemos contados hasta los pálpitos.
Una publicación en una concurrida pagina web.
Escuchar a lo lejos una melodía
de Lugwig Van B...,
saborear una mermelada de fresas con queso crema, no tener
monedas que dar para las limosnas, recoger el billete de mas alta denominación
en el pasillo de un hospital a las 4 am, cuando viste que el niño que nacía,
nacía muerto.
Creo que voy a llorar, luego de ver que el única agua potable que beberé
será la de la lluvia.
Vida, tierra. Aire, ida y vuelta. Acá queda mucho que quemar y aun
no compro mi bote para la próxima inundación.
Buenas Noches.


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