Deseo que cada parte de ti, se postre en mis pies
y mientras subes, una sublime sonrisa me habla
me habla de ti, de diez
deseos pecaminosos, lujuriantes, duros como la tabla
de una canción que rime con flamantes besos
que baile al compás de tus labios carmesí
de tu piel aromatizada de azúcar morena
Deseo cada movimiento de tu cadera
guiando mis manos por tu espalda
subiendo la escalera que me lleva a tu cuello
desenfundar la espada de mi alma
para abrazarte en mis esferas
Si no es así de pasiones, arrebatos y miradas
es mejor hacerlo que privarse y morir en la arena
al haber nadado todo ese océano de tu sudor
de tu azabache mirar, de tu candente jadear
Tú, amante del silencio
de mis palabras y de mi música
llévame contigo bajo la lluvia
bajo las mañanas de abril
bajo el rugir de las hojas
de aquel que tanto añoras
y que ya se fue
y que vengo yo ahora
para darte este embriagado amor
del tuyo
de tu ser
Tú
lunes, 9 de abril de 2007
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Luz


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